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16/03/2017

Secuoya y Fabula crean Secuoya Films: una nueva empresa para la producción cinematográfica Esta nueva apuesta empresarial de Secuoya y los hermanos Pablo y Juan de Dios Larraín, obedece a la confianza en un sector que presenta muchas oportunidades para el grupo audiovisual.

Grupo Secuoya se lanza a la producción de cine con una nueva área que acometerá grandes producciones a nivel nacional e internacional. Secuoya Films nace de la suma de dos fuerzas: la del propio grupo audiovisual y la de los hermanos Larraín bajo el alero de su productora, Fabula, con quienes Secuoya mantiene desde hace dos años una exitosa relación empresarial en Chile. Prestigiosos cineastas reconocidos internacionalmente, Pablo y Juan de Dios Larraín son “los mejores socios para el inicio de esta nueva aventura de Grupo Secuoya”, explica Raúl Berdonés, su presidente.

Pablo Larraín es el director de “NO” “El club”, “Neruda”, y acaba de estrenar una de las películas revelación del año con tres nominaciones a los Óscar 2017, “Jackie”.
Por su parte, Juan de Dios Larraín, es el cerebro operativo de Fábula. Productor de 25 largometrajes los que incluyen las siete películas de su hermano cineasta, tiene uno de los perfiles con más proyección en el mercado latinoamericano e internacional. Con Sede en Madrid, la nueva compañía, acometerá la producción de títulos cinematográficos para España y coproducciones el mercado internacional, fundamentalmente para Latinoamérica.

Esta nueva apuesta empresarial de Secuoya obedece a una apuesta firme por un sector cuyas características de producción y negocio actuales se muestran atractivas para el grupo audiovisual. Secuoya da el salto al sector cinematográfico dada la proximidad actual que existe entre la producción de cine y la de ficción premium. Dado su perfil como empresa que cubre todo el espectro audiovisual, Secuoya integra a la producción y generación de contenidos con recursos en medios técnicos de última tecnología para la ejecución de relevantes proyectos.

Para el Grupo, la actual estructura de financiación del sector cinematográfico permite la entrada y la viabilidad de un modelo de negocio bajo un escenario de muy buenas condiciones para el cine.